Migas del Pastor fáciles y riquísimas

Las Migas del pastor son una de las recetas más tradicionales que podremos encontrar no solo en Andalucía, sino en todo el país. Y es que de toda la vida las migas han servido para alimentar a familias enteras en el campo sin necesidad de tener que pagar un alto coste para producirlas, aprovechando lo que daba la tierra y básicamente, con lo que había.

Hoy rescatamos una receta muy tradicional que puede prepararse de mil maneras, y que sigue siendo muy apetitosa y apta para toda la familia. Las tradicionales migas del pastor son conocidas por su facilidad y por la diversidad con la que cada uno la puede hacer, remontándonos a tiempos en los cuales los pastores pasaban días y días lejos de casa con el ganado, y se preparaba la comida en mitad del campo. Nosotros hemos optado por una receta fácil para que puedas prepararla en casa sin miedo a que salga mal, y sorprendas así a quien tú quieras. ¡Estate atenta!

Ingredientes para las migas del pastor

  • Un paquete de sémola de trigo duro
  • Pan duro con mucha miga secado tres días antes (opcional)
  • Diez dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimentón dulce o picante (al gusto)
  • Chorizo
  • Pimiento
  • Agua
  • Sal

Preparación de la receta

  1. Ponemos en una sartén honda (no demasiasdo) y grande aproximadamente 250 mililitros de aceite de oliva virgen extra, algo similar a un vaso entero de tamaño estándar. Echamos los ajos troceados y esperamos que se doren.
  2. Una vez dorados los ajos, añadimos seis vasos de agua (poco más de un litro) y esperamos que comience el agua a hervir.
  3. Con el agua hirviendo, añadimos una primera tirada de sémola removiendo pero sin que se espese. Si has decidido echar pan duro, se corta en láminas finas y se va añadiendo hasta que coja un poco de consistencia, y continuamos echando la harina de sémola poco a poco.
  4. Cuando el agua ha dejado paso a una masa espesa, echamos un puñado de sal y removemos con una paleta de madera durante un buen rato, pudiendo añadir más harina de sémola si lo consideramos necesario.
  5. Aprovechamos esta espera para freír en una sartén aparte los pimientos troceados en pequeños cuadraditos, una vez fritos aprovechamos el aceite para los chorizos, también troceados en cachos pequeñitos o en círculos. Reservamos y el aceite lo guardamos para más adelante.
  6. Tras aproximadamente media hora de cocción, comenzarán a formarse las migas, la harina se dividirá en “cuscurros” y ya no parecerán unas gachas. En este momento, subimos el fuego para que comiencen a dorarse y terminen de evaporar agua.
  7. En este momento, poco antes de que estén listas, es el momento de añadir el pimentón dulce o picante según el gusto, y coger algunas cucharadas soperas de la fritura del pimiento y chorizo y utilizarlas para sazonar las migas. No es obligatorio, pero sí recomendable, le darán un color rojizo y un sabor espectacular.

Con las migas ya hechas, doradas y en parte crujientes, es el momento de añadir el chorizo y el pimiento a la misma sartén y dejar que repose un rato. ¡Y ya está! Recuerda que esta receta, como siempre ha ocurrido, es muy personalizable. Puedes añadirle tocino, taquitos de jamón para “modernizarla”, un huevo frito por encima del plato individual…

Dejar respuesta