La giralda y la Catedral de Sevilla

La giralda de Sevilla

Sin duda la torre de La Giralda es el monumento distintivo de nuestra capital, se construyó como alminar en la segunda mitad del Siglo XII por los califas almohades tras elegir la ciudad de Sevilla como sede de su corte en la Península. Fue reformada en el Siglo XVI dotándose de un campanario cristiano que le dió su aspecto actual, esta torre mirador de 95 metros de alto fué coronada por una estatua femenina que actúa de veleta y se conoce como “el Giraldillo”, nombre que acabó tomando el monumento.

La Giralda sirve tanto de torre campanario de la Catedral de Sevilla como de mirador de la ciudad, ya que desde los balcones de su campanario se puede observar toda la ciudad y en especial el conjunto de los Alcázares y del Archivo de Indias, el barrio de Santa Cruz, la plaza de la Virgen de los Reyes, el palacio Arzobispal, los paseos y puentes del río Guadalquivir y las calles que terminan en el centro.

La giralda y la Catedral de Sevilla

La reforma que dió su aspecto definitivo a la Giralda se llevó a cabo entre 1566 y 1568 por Hernán Ruiz II, quien construyó en piedra blanca y ladrillo un cuerpo de campanas renacentista en forma de templete que terminaría siendo su hermoso campanario cristiano.

Corona el campanario El Giraldillo, una gran escultura en bronce de una mujer con túnica que sostiene una palma y un escudo y simboliza el triunfo de la fé victoriosa a la vez que sirve de veleta, fué diseñado por el pintor Luis de Vargas y fundido por Bartolomé Morel en el Siglo XVII. Esta importante escultura renacentista de 3 metros y medio de alto y 128 kilos de peso fue provisionalmente sustituida  en el año 1997  por una copia para ser restaurada.

El Giraldillo

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