Calle de las Flores en Cordoba con la Mezquita

Paseando por el corazón de Córdoba, encontramos el lugar perfecto para soñar despiertos. La Calleja de las Flores, invita a ello.  Soñar paseando aún es posible, gracias a algunos rincones tan mágicos y sinuosos como la Calleja de las Flores, una pequeña y estrecha calle que guarda toda la magia de la ciudad andaluza en sólo un pequeño rincón.

El hecho de que la UNESCO declarase los Patios de Córdoba como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad durante el ya pasado año 2012 es una buena demostración de que quien quiera soñar o disfrutar de la más pura esencia andaluza, no tiene más que darse un paseo por las sinuosas calles de Córdoba, capital de Al-Andalus. La calle de la que hoy hablamos, cumple a la perfección todos y cada uno de estos requisitos.

Localizada en el corazón del barrio Judería, la Calleja de las Flores se compone como un largo y estrecho pasillo entre edificios ancestrales que dan la espalda a ni más ni menos, que la Mezquita de Córdoba. Llegando tras una leve cuesta en la que inspiramos el bello y suave aroma de todas las flores que nos encontramos por el camino, esta calle desemboca en una pequeña plazoleta con una fuente en el centro de la misma, diseñada y construida por Víctor Escribano Ucelay. Como apunte interesante, en su construcción que data de los años sesenta, se utilizaron restos arquitectónicos y arqueológicos de miles de años de antigüedad.

Calle de las Flores en Cordoba

La Calleja de las Flores está permanentemente decorada por las macetas y las flores instaladas tanto en las paredes de las casas, como en los balcones. Se encuentran día sí día también, pequeñas tiendas de turismo que sacan a relucir postales y recuerdos para que nunca olvidemos el sueño vivido.

Fotografías: Grouphoto y Wikipedia

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